DESPIERTA Y LEVÁNTATE

UN LLAMADO A LA ACCIÓN

 

Encontrar paz, felicidad y plenitud como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que experimentan atracción por el mismo sexo o que se identifican como LGBT puede ser un proceso difícil y complejo.

¿Cómo encajan los santos AMS/LGBT en el plan del Evangelio? ¿Por qué somos como somos y cuál es el plan de Dios para nosotros? Este artículo busca responder algunas de estas preguntas e insta a mis compañeros santos AMS/LGBT a que despierten a su verdadero potencial elevándose a la altura de su papel crítico en la edificación del Reino de Dios y el establecimiento de Sión.

Despierta y levántate: Un llamado a la acción

 

Bennett Borden

Presidente, North Star International

PRINCIPIO 1

TENEMOS UN CAMINO ETERNO HACIA LA PAZ Y LA SALVACIÓN ESPIRITUAL

¿Por qué somos como somos? ¿Por qué nacimos en este mundo con el complejo y maravilloso conjunto de características que nos hacen quienes somos? ¿Por qué nacimos con conocimiento del Evangelio de Jesucristo?

Miles de millones de personas han nacido en esta tierra que no tienen este conocimiento. De hecho, según los científicos, más de 100 mil millones de seres humanos han nacido en la tierra, sin embargo, ¿por qué a nosotros, de esos 100 mil millones, se nos dio el don y la responsabilidad de un conocimiento del Evangelio? Y, lo que es más crítico, ¿qué significado tiene eso en nuestras responsabilidades y obligaciones al estar aquí en esta tierra?

La pregunta ‘¿por qué?’ es fundamental para todos, pero tal vez especialmente para todos nosotros con AMS (atracción por personas del mismo sexo) y LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). ¿Por qué? ¿Por qué soy como soy? ¿Cuál es su propósito y su significado en mi vida y el plan que Dios tiene para mí?

Nuestro querido amigo, Tom Christofferson, quizás articule mejor nuestro desafío:

“A menudo sentimos que estamos atrapados entre dos verdades: la verdad del Evangelio y la verdad sobre nosotros como personas LGBT SUD. Éstas a veces se sienten como verdades incongruentes e irremediables.”

Tom Christofferson 

“Que podamos ser uno: La perspectiva de un mormón gay sobre la fe y la familia”

Sabemos, sin embargo, que la verdad no puede entrar en conflicto. Más bien, la verdad está circunscrita en un gran todo. Como tal, si algo no parece encajar, significa que debe faltar una pieza de nuestra comprensión.

Esta es la razón por la cual nuestra misión en North Star podría resumirse como un trabajo para ayudar a nuestros hermanos y hermanas a encontrar el entendimiento que crea un puente eterno entre estas dos verdades aparentemente incompatibles. Es hora de que comprendamos este entendimiento y nos demos cuenta de nuestra importancia esencial en la edificación del Reino de Dios y el establecimiento de Sión.

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PRINCIPIO 2

DIOS TE HA PREPARADO DESDE ANTES PARA ESTA VIDA Y SUS DESAFÍOS

Tiempo atrás, todos nosotros “nacimos de Padres Celestiales y crecimos hasta la madurez en la preexistencia, mucho antes de que llegásemos a esta tierra.” (La Primera Presidencia, El origen del hombre, 1909). Durante ese tiempo, fuimos criados, instruidos y preparados. Doctrina y Convenios deja claro que, “aun antes de que [nacieras]… [recibiste tus] primeras lecciones en el mundo de los espíritus, y [fuiste preparado] para venir en el debido tiempo del Señor a obrar en su viña en bien de la salvación de las almas de los hombres.” (Doctrina y Convenios 138: 56).

Del Libro de Mormón aprendemos: “Y esta es la manera conforme a la cual fueron ordenados, habiendo sido llamados y preparados desde la fundación del mundo de acuerdo con la presciencia de Dios, por causa de su fe excepcional y buenas obras...” Alma 13:3. De esto aprendemos que durante nuestro tiempo en la preexistencia, estuvimos ahí mucho de tiempo, fuimos criados e instruidos, y se nos permitió elegir entre el bien y el mal.

Fue a través de nuestras elecciones sobre lo que estudiamos, aprendimos y aplicamos que fuimos formados y perfeccionados en los seres hermosos y complejos que somos hoy. Estábamos preparados y nos preparamos para venir aquí y servir al Señor. Fuimos creados para trabajar en esta viña.

“Durante los siglos en que moramos en el estado premortal, no solamente desarrollamos nuestra dignidad y capacidad, o la falta de ellas, sino que también estábamos en un lugar en donde ese progreso podía observarse.”

Joseph Fielding Smith, The Way to Perfection [1970], 50–51 ¿Qué significa esto para nosotros en respuesta a la pregunta de por qué somos como somos?

La gente viene a esta tierra con diferentes intereses y rasgos de personalidad. A algunas personas les gustan las matemáticas y a otras la ciencia, a algunas les gusta la música, algunas son mejores en arte, algunas son más analíticas, otras son más compasivas. Todas estas diferencias tienen un propósito. ¿Cómo es eso? Es porque desarrollamos con un propósito cada uno de estos rasgos antes de venir aquí. Pasamos mucho tiempo aprendiendo, eligiendo, desarrollando, ejercitando la fe, y todo lo que nos hace ser nosotros es por un propósito. Nuestra combinación de talentos y perspectivas hace que cada uno de nosotros sea único. Fuimos creados antes de venir a la tierra para estar precisamente en donde necesitábamos estar y en donde nuestros Padres Celestiales nos necesitaban más.

“¿No sabéis que sois un destello de divinidad sacado del fuego de su resplandor eterno? ¿No sabéis que eternidades atrás vuestro espíritu, puro y santo, moró en el seno de vuestro Padre Celestial y en Su presencia y con vuestra Madre, una de las Reinas del Cielo rodeadas por vuestros hermanos y hermanas espirituales en el mundo de los espíritus, entre los Dioses?”

John Taylor (The Mormon, citado de Discursos los Profetas de los últimos días, Daniel H. Ludlow, comp., Salt Lake City: Bookcraft, 1951, pág. 8)

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PRINCIPIO 3

EL PROPÓSITO DE LA VIDA ES CLARO

¿Cuál es el propósito de la vida? Eso en realidad abarca dos preguntas. ¿Cuál es el propósito de la vida en general y cuál es el propósito de nuestras vidas de manera individual y específica? El propósito de esta vida, en general, es el objetivo de Dios, el cual es “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. (Moisés 1:39)

Todo lo que Él hace es para hacernos progresar, para que logremos ser la mejor versión de nosotros mismos que podamos ser, y para obtener gozo, porque sabemos que “los hombres existen, para que tengan gozo” (2 Nefi 2: 25). Nuestra total razón de estar aquí es llegar a ser más como nuestros Padres Celestiales cuyo propósito es elevarnos y convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.


Cada vida en la tierra tiene un proceso de purificación y santificación, de aprendizaje y enfoque, y de pulirnos nosotros mismos para ser el mejor y el más eficaz instrumento en el plan de Dios que podamos ser.

“Si me amáis, guardad mis mandamientos.”

Juan 14:15

Para ser claros, la purificación no siempre es fácil o agradable. Cuando se habla de este proceso, las escrituras emplean analogías como el “fuego purificador” y “el jabón de lavadores” (Malaquías 3:2).

Ser purificados por un fuego lo suficientemente caliente como para derretir literalmente una piedra para que las partes valiosas puedan extraerse y lo que no sirve, las partes sin valor, se puedan desechar, no parece un proceso agradable, ¿verdad? Tampoco lo es el proceso de ser lavado con jabón de lavadero. El jabón de lavadero era una mezcla cáustica que se utilizaba para “lavar” o para fregar profundamente un paño con el propósito de hacerlo perfectamente limpio y puro.

“Que os améis unos a otros; como yo os he amado.”

Juan 13:34

Pero nuestra purificación y limpieza es un propósito central en nuestra vida, y se da durante el transcurso de nuestra vida: en nuestras experiencias, nuestras alegrías, nuestras tristezas, nuestros encuentros con los demás. Es a través de este proceso, uno planificado y diseñado sólo para ti, que nos convertimos más en nuestros Padres Celestiales.

Nuestro Salvador profundizó poderosamente este principio en sus últimas instrucciones a Sus discípulos, justo antes de que Él realizara Su sacrificio expiatorio, como se relata en Juan 13-17. Es en estas últimas instrucciones, Él nos dice que debemos ser uno con Dios, que nosotros debemos vivir para que el Salvador pueda estar en nosotros, como Él está en el Padre. Hacemos esto amándonos unos a otros como Él nos ha amado. Si lo amamos, debemos usar nuestro albedrío para guardar Sus mandamientos; entonces, ¿cuáles son los principales mandamientos que comprenden los demás mandamientos? Amar a Dios y amarnos los unos a otros.

Este concepto en el albedrío es crítico para entender nuestro propósito en la tierra. ¿Qué es un agente? Un agente representa y lleva a cabo la voluntad de la persona que representa. Durante nuestra breve y probada existencia en esta tierra, nuestro propósito es convertirnos en el agente de Dios, hacer lo que Él haría.

Al igual que un agente de talentos con la misión de promover los intereses de su cliente, por ejemplo, nuestro propósito es promover los intereses de nuestro “cliente”, nuestro principal cliente. En otras palabras, cumplir el plan de Dios para lograr la salvación eterna de toda la humanidad.

Esto significa convertirnos en lo mejor que podamos ser y ayudar a otros a hacer lo mismo. A través de nuestras elecciones y de nuestras experiencias, nos volvemos cada vez más puros y nos parecemos más a nuestros Padres Celestiales, ¿qué significa eso? Que también nos convertimos en agentes de la exaltación, la purificación y el aprendizaje de otras personas.

Los dos pilares de esta existencia son la Caída y la Expiación. Estos dos pilares crearon este estado terrenal en donde podemos ejercer nuestro albedrío para desarrollarnos nosotros y los demás. “Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo”(2 Nefi 2:25). Debido a la sabia y valiente elección hecha en Edén por nuestra querida Madre, Eva y Padre, Adán siguiendo su ejemplo, venimos a esta tierra.

“Y el Mesías vendrá en la plenitud de los tiempos, a fin de redimir a los hijos de los hombres de la caída. Y porque son redimidos de la caída, han llegado a quedar libres para siempre, discerniendo el bien del mal, para actuar por sí mismos, y no para que se actúe sobre ellos...”

2 Nefi 2:26

El segundo gran pilar de nuestra salvación es el sacrificio expiatorio de nuestro Señor. Gracias a Él, nos libramos de los efectos de la caída y se nos otorga este estado probatorio en el que somos libres de usar y desarrollar nuestro albedrío, de aprender el bien del mal y de ser uno con Dios. Somos libres de convertirnos en lo que queramos, y todas las cosas son dadas para el hombre, (2 Nefi 2: 27), lo que significa que no importa en dónde naces, no importa en qué situación naciste, el camino está ahí para ti. No hay nadie que nazca sin un camino hacia la salvación, sin un camino a la alegría.

¿Y cuál es nuestra recompensa por cumplir el propósito de Dios para nuestras vidas? En una sola palabra, todo. Recibiremos todo lo que nuestro Padre tiene y seremos herederos del Reino.

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PRINCIPIO 4

EL PROPÓSITO DE TU VIDA TAMBIÉN ESTÁ CLARO

El propósito general de nuestras vidas es claro. ¿Pero cuál es el propósito específico de tu vida? ¿Qué te ha llamado Dios a hacer? ¿Cuál es tu misión? Dios quiere que seamos la mejor versión de nosotros mismos y que eso nos traiga alegría. También sabemos que Dios quiere que trabajemos para ser más como nuestros Padres Celestiales.

La verdad es que cada uno de nosotros nace en un tiempo, lugar y costumbres que fue destinado para nosotros, y sólo para nosotros. Las circunstancias de tu nacimiento fueron diseñadas explícitamente con la “presciencia de Dios el Padre” para lograr tu perfecto crecimiento, desarrollo y aprendizaje (1 Pedro 1:2). Dios te colocó exactamente en dónde y cómo debes ser, con tus rasgos de personalidad, tus habilidades, tu intelecto, tu amor: todas las cosas que te hacen ser tú. Estas son las cosas que Dios te ha dado para que puedas seguir Su voluntad divina.

“Para llevar adelante sus propios propósitos entre los hombres y las naciones, el Señor ordenó de antemano a los hijos espirituales elegidos en la preexistencia y les asignó a venir a la Tierra en momentos y lugares particulares para que puedan ayudar a promover la voluntad divina.”

Bruce R. McConkie (Doctrinal New Testament Commentary, 2:268, 2:268)

Si pensamos en las circunstancias de nuestro nacimiento, dónde y cuándo y cómo nacemos son tan importantes como todas las cosas que nos hacen ser nosotros, nuestras personalidades y características. Las circunstancias de nuestro nacimiento en realidad tienen dos partes. Una son las circunstancias internas: ¿Qué clase de persona soy? ¿Cuáles son las cosas que me hacen ser yo? Y la otra son las circunstancias externas: ¿Cuándo naciste? ¿Cómo naciste, en qué país, en qué siglo, en qué familia?

“La naturaleza misma de cada persona... requiere que las [circunstancias] del nacimiento se ajusten al calibre de su persona... Por lo tanto, para que el nacimiento sea mortal, debe haber un plan para calibrar el nacimiento en un linaje de la manera más adecuada para la necesidad de crecimiento y desarrollo potencial en el Segundo Estado.”

Elder Alvin R. Dyer (“The Meaning of Truth”, pág. 23-24)

Entonces, ¿qué significa eso? Eso significa que naciste en un tiempo, costumbres, lugar, familia, siglo, continente que está destinado para ti, para lograr tu mejor desarrollo, crecimiento y aprendizaje.

El segundo propósito específico de tu vida es promover la voluntad divina. ¿Y cuál es esa voluntad? Lograr la inmortalidad y la vida eterna de la humanidad.

Lo que todo esto significa es que estamos ubicados exactamente en dónde y cómo se supone que debemos estar, junto con los rasgos de personalidad que tenemos, ya sea que seamos buenos en arte, matemáticas, ciencia, empatía, intelecto, todas las cosas que nos hacen ser nosotros, así como el tiempo, costumbres, país, continente, familia, lugar de nuestro nacimiento. Todas estas cosas tienen un propósito, tanto para lograr tu exaltación, para llevarte a ser lo mejor que puede ser, como también para elevar a todas las personas a tu alrededor, todas las personas con las que entras en contacto en tu parte de la viña. Para eso naciste.

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PRINCIPIO 5

Cada parte de ti, incluida tu atracción por el mismo sexo, es una parte inextricable que te convierte en el instrumento perfecto y único de Dios para cumplir Su objetivo divino.

He pasado mucho tiempo pensando en lo que me hace ser yo y me di cuenta de que tengo un equilibrio inusual en cuanto a mis cualidades. Soy valiente. Soy fuerte. Soy aventurero. Soy analítico. Soy inteligente. Soy curioso. Pero también soy compasivo, sensible, creativo, empático y afectivo. Tengo este equilibrio de características que no creo que sea típico de las personas que no tienen AMS. 

He trabajado con muchos de ustedes en esta comunidad y he escuchado sus historias y hay un tema común incluso en la niñez: “Yo no era como todos los demás. No me gustaban las cosas que les gustaban a los demás. No era bueno en las cosas en las que ellos eran buenos. Tenía una perspectiva diferente. Tenía gustos e intereses diferentes a los de una persona común.” ¿Por qué?

“Mis hermanos y hermanas, realmente creo que los que nacimos con AMS hemos sido bendecidos con una combinación única y poderosa de capacidades y perspectivas. Creo que nuestra propia ‘diferencia’ es parte de nuestra esencia y puede ser una gran fuente de fortaleza. Si hubiéramos nacido como la sociedad dominante, hubiéramos desarrollado una perspectiva muy diferente. Seríamos personas muy diferentes. Hay poder en vivir en los límites de lo normal.”

Creo que nuestra AMS es una parte inextricable de quienes somos; Dios sabe eso y nos ha traído a este mundo en este momento y lugar para utilizarnos como herramientas únicas para edificar Su reino y establecer Sión. Algunas herramientas pueden hacer casi cualquier cosa, en nuestra casa, por ejemplo, usamos un humilde cuchillo de cocina como una herramienta universal para todo, desde un destornillador para ajustar el asa molesta del gabinete de la cocina hasta como una ayuda para jalar un frasco de pepinillos que de alguna manera se quedó en el fondo del refrigerador hace tanto tiempo que ya resulta vergonzoso.

Por otro lado, algunas herramientas son altamente específicas y sólo pueden hacer una cosa. Son únicas y creadas por un propósito. Por ejemplo, me encanta hacer trabajos de carpintería y calado en madera. Actualmente estoy haciéndole a mi esposa una caja de recuerdos de nogal con patrones intrincados en todos los lados. No podría hacer esto con un cuchillo de cocina. Bueno, podría, pero se parecería más a algo que hice en el jardín de niños y no sería un gran regalo. No, para realizar esta caja y hacerla realidad, necesito herramientas muy específicas y diseñadas para un propósito específico como una sierra de calar con características muy especiales, y cuchillas y herramientas de lijado que sólo se pueden usar para este tipo de proyecto.

Sé que muchos de nosotros que, en este momento, estamos sufriendo debido a nuestra AMS, encontramos que puede ser difícil aceptar que nuestra atracción sexual es parte del plan de Dios para expandir Su Reino. Veo esto una y otra vez en nuestra serie de videos “Voces de Esperanza”, en las desgarradoras historias personales que muchos de nosotros tenemos en común. Entonces, ¿cómo podría esto ser una bendición y parte del plan de Dios para nosotros?

Pasé gran parte de mi vida haciéndome la misma pregunta. Pero me he dado cuenta de que mi AMS tiene varios beneficios que me ayudan a cumplir el propósito de mi vida. Por ejemplo, la falta de deseo sexual por las mujeres me coloca en una posición única y útil tanto en mi vida personal como profesional. Mi juicio y mis acciones no están nubladas por el deseo. Esto me permite interactuar y tratar a mis hermanas en Sión como su defensor, como un hombre que puede relacionarse con ellas de diferentes maneras, simplemente porque no estoy distraído ni motivado por mi deseo sexual por ellas. En nuestro tiempo actual en la historia con el movimiento #YoTambién, considero esto como un enorme beneficio al hacer la obra de nuestro Señor.

También veo e interactúe de manera diferente con mis hermanos que como lo haría un hombre cualquiera. Tengo la capacidad de acercarme a ellos en un vínculo justo y espiritual que es diferente a los demás. Esto significa que mis puntos de vista y perspectivas, mi misma diversidad de pensamiento, brinda una perspectiva diferente para cumplir con todos mis roles como hombre, esposo, padre, consejero y amigo.

Cuando miro hacia atrás en mi vida, veo el tremendo impacto que el ser gay ha tenido en mi familia, en mis amigos, mi cónyuge, mi comunidad, mi país y el sistema legal. Siendo lo que soy, en mi existencia misma, en nuestra existencia misma, soy un agente de transformación.

Entonces, ¿por qué nací gay? Quizás este fantástico conjunto de características que tengo viene en ese paquete. Tal vez es que no puedo ser fuerte y valiente, así como educado, empático y sensible sin la atracción al mismo sexo. No lo sé. Si ese es el costo, estoy totalmente a favor. Si eso es lo que crea mi perspectiva y habilidades únicas, este equilibrio de energías masculinas y femeninas, esta cosa que me hace ser yo, entonces estoy de acuerdo con eso porque sé que el Señor ha preparado un camino de salvación para mí.

Verdaderamente también somos agentes de transformación en nuestra sociedad, en nuestras familias, en nuestro país y en nuestras comunidades. Porque cuando las personas nos conocen, encuentran la misma cuchilla para guadaña que separa el trigo de la paja. Conocernos requiere más de uno de lo que se requiere para conocer a una persona promedio. 

Mi familia se ha visto muy afectada por mi homosexualidad y me han amado y apoyado en gran medida. Cambiaron y se volvieron personas más como Cristo. Otros en mi vida no hicieron lo mismo, se negaron a todo, fueron fríos y excluyentes, y creo que sus almas fueron heridas por eso. Creo que esto es cierto con cada persona que conocemos, somos literalmente un agente de purificación y santificación para otras personas, que cambian o se alejan porque nos conocieron.

Les aconsejo y aliento a todos ustedes, mis hermanos y hermanas, a pensar profundamente sobre su AMS y el papel que desempeña en su vida y el papel que Dios diseñó que desempeñe en el propósito de su vida. Ora y reflexiona sobre estas preguntas: ¿Por qué estás aquí y por qué en este tiempo? ¿Por qué estás en este planeta, en este lugar, en este momento, con tus características totalmente únicas, y cómo estas pueden extender el Reino de Dios?

Creo que este acto de fe será recompensado de una manera clara.

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PRINCIPIO 6

¡Despierta y levántate!

Creo que una de las evidencias más grandes de cuán poderosos somos es lo mucho que Satanás intenta hacernos sentir menos y definirnos como algo que no somos. Nuestro adversario y las filosofías de los hombres buscan definirnos por un aspecto muy limitado de lo que somos: nuestras atracciones sexuales. ¿Por qué es eso lo que nos define? ¿Por qué es eso lo que nos hace ser nosotros? ¡No lo es! Creo que es nuestro conjunto único de características, ese equilibrio de características que nos hace poderosos, que resulta de la atracción por el mismo sexo. Al definirnos sólo por nuestra atracción por el mismo sexo, se nos quita nuestro poder y nos hace menos de lo que somos. Nos define en términos de lo que no podemos hacer y lo que no podemos tener. Eso no es lo que somos, es la forma en cómo Satanás evita que brillemos con el poder que tenemos.

“¿Cuántos hermanos y hermanas más necesitan quitarse la vida para que hagamos algo? ¿Para que presentemos al mundo una nueva narrativa? ¿Para que aprovechemos el terreno sagrado en el que nuestros hermanos y hermanas AMS/LGBT puedan tomar su posición como hijos e hijas de Dios y trabajar fielmente para edificar Sión. ¡Yo digo no más! ¡Ni uno más!”

El mundo nos dirá que debido a que experimentamos AMS, nuestras vidas deben vivirse de una manera determinada, que debemos actuar en función a esas atracciones y encontrar una pareja del mismo sexo. ¿Por qué esa es la única opción legítima que tenemos? ¿Por qué este mundo que celebra el albedrío y que dice que el amor es amor, no reconoce que nuestra elección de vivir de acuerdo con los Principios del Evangelio es tan legítima como su elección de vivir sus vidas de la forma en que lo hacen? Y, ¿por qué el amor que comparto con mi esposa en nuestro matrimonio de orientación mixta no es tan valioso como el de ellos?

Cuando nos definimos por lo que no somos o lo que no podemos tener, consumimos nuestro verdadero potencial. También nos conduce a pensamientos de vergüenza y odio hacia uno mismo, y de ahí proviene la epidemia del suicidio, vergüenza, desesperación y depresión. Necesitamos escribir una nueva narrativa, para afirmar que hay un camino diferente para nosotros, que no somos meramente nuestras atracciones sexuales. Somos poderosos agentes de transformación. Tenemos perspectivas que nadie más tiene debido a nuestra atracción por el mismo sexo y las características maravillosas que lo acompañan. Pero lo más importante, es debido a nuestra experiencia de vida.

¿Qué vas a hacer para lograr esto? ¿Por qué estás aquí y por qué en este tiempo? Piensa en cómo es tu vida, en qué situación te encuentras, en cómo es tu barrio, tu familia, tu comunidad, tu trabajo. ¿Qué puedes aportar que nadie más puede? ¿Por qué Dios te puso allí y te hizo Su agente en ese lugar? Porque todo lo que tenemos, mis hermanos y hermanas, es tiempo y la única forma en que podemos pasar ese tiempo es de acuerdo a las decisiones que tomamos. Esas elecciones pueden elevar a otras personas y a nosotros mismos o pueden destruirlas y a nosotros.

Es hora de despertar y levantarnos.

“¡Despierta y levántate del polvo, y vístete tus ropas hermosas, oh hija de Sión. Despierta y viste mi fuerza, oh Sión.”

Moroni 10:31

Ese hermoso conjunto de características que nos hace quienes somos, son nuestras ropas y nuestra fuerza. El polvo del que debemos levantarnos es la falsedad de Satanás y las filosofías de los hombres. Es hora de que nos decidamos y ocupemos el lugar que nos corresponde en Sión.

Ruego la bendición del Señor para todos nosotros al embarcarnos en este llamado a la acción.

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Bennett Borden

Presidente, North Star International